El sabor del Mundial 2026 nace en la Ingeniería en Ciencias de Alimentos

El sabor del Mundial 2026 nace en la Ingeniería en Ciencias de Alimentos

Viertes una salsa roja sobre tu pieza de pollo frito y ves cómo el líquido se queda pegado a la cobertura sin ablandarla en ningún momento. El aroma del picante te abre el apetito mientras esperas el pitazo inicial del partido de fútbol.

Ese placer no pasa por casualidad. La Ingeniería en Ciencias de Alimentos se encarga de diseñar estas recetas en laboratorios para que el sabor y la textura se mantengan durante todo el partido. Por eso, esa pieza de pollo mantiene su calidad desde la fábrica hasta tu plato y logra que disfrutes cada gol con emoción

Innovación inspirada en el fútbol

La industria de alimentos aprovecha momentos de gran alcance como el Mundial FIFA 2026 para lanzar productos de edición limitada o “in and outs”. Dichos alimentos permanecen en el mercado por pocos meses y requieren una planificación que puede iniciar hasta un año antes.

M.Sc. Ana Silvia Colmenares, directora de la carrera de Ingeniería en Ciencias de Alimentos de Universidad del Valle de Guatemala, y M.Sc. Andrea Véliz, catedrática del departamento, comentan que los estudiantes de la carrera participan en actividades prácticas donde desarrollan conceptos gastronómicos innovadores. “Crean salsas que representan a los equipos nacionales o snacks saludables bajo conceptos industriales reales”, indica M.Sc. Véliz.

Durante sus cursos, los estudiantes también crean aderezos para acompañar productos ya existentes y reconocidos, aplicando análisis estadísticos para validar la aceptación del consumidor.

“En un mundial, el consumidor no solo quiere comprar más, quiere comprar algo distinto, algo que se sienta parte del evento. Como ingenieras diseñamos productos con identidad propia, trabajamos en el Laboratorio de Innovación Alimentaria y Nutricional para transformar ideas en prototipos viables y participamos en proyectos de investigación en desarrollo de productos y tendencias del sector”, M.Sc. Ana Silvia Colmenares.

Ciencia sensorial

M.Sc. Colmenares comenta que la ciencia sensorial permite conectar con las emociones del consumidor a través de sabores y aromas específicos. “Los alimentos reúnen a las personas y generan empatía; por ello, la industria busca que una marca se identifique con el sentimiento del aficionado”, explica.

También se utilizan herramientas químicas, como la cromatografía de gases, que permiten identificar los compuestos exactos que definen un aroma característico. La cromatografía funciona como una “nariz electrónica” para estandarizar la calidad. “Los estudiantes aprenden que un aroma viaja al cerebro y llega a la amígdala donde residen los recuerdos, logrando que un sabor específico evoque la identidad de un país o la alegría de un torneo deportivo”, agrega M.Sc. Colmenares.

Los retos de una edición limitada

Con el auge del mundial, muchas marcas lanzan ediciones limitadas de snacks y bebidas. En su desarrollo existen muchos retos para crear productos en tan poco tiempo. El primero es la disponibilidad de la materia prima. Algunos ingredientes tienen estacionalidad o cadenas de suministro frágiles que no soportan aumentos repentinos de demanda.

El segundo es el tiempo de desarrollo. “Lo que normalmente toma meses de pruebas, ajustes sensoriales y validación microbiológica debe comprimirse sin sacrificar calidad ni inocuidad”, comparte M.Sc. Véliz. El tercero es el escalado; es decir, una formulación que funciona en laboratorio no siempre se comporta igual cuando se produce en miles de unidades.

“La Ingeniería en Ciencias de Alimentos agrega una capa crítica. Forma profesionales en planificación de producción, optimización de procesos y gestión de cadena de suministro. Estas herramientas permiten responder rápido sin perder consistencia”, agrega.

Gestión de la cadena de valor

En UVG se prepara a los profesionales para gestionar toda la cadena de valor, desde la selección de materias primas hasta el control de inocuidad en plantas industriales. M.Sc. Véliz agrega que se participa en proyectos reales, donde los estudiantes enfrentan variables como la estacionalidad de ingredientes y la vida útil del producto. Por ejemplo, la vida útil del producto debe ser de al menos seis meses para garantizar su viabilidad comercial.

Además, consideran restricciones logísticas críticas, como la viscosidad de una salsa para que fluya correctamente en las botellas de los restaurantes o la capacidad de almacenamiento sin refrigeración. “El cumplimiento de costos de producción es fundamental. Si un diseño supera el presupuesto establecido, como ingeniera debo reformular la receta hasta alcanzar la eficiencia económica sin sacrificar la calidad”, añade la catedrática.

Oportunidades laborales

Para M.Sc. Véliz, un evento de esa escala activa toda la cadena de valor alimentaria. Ya sea fabricantes de snacks y bebidas que necesitan lanzar ediciones especiales, empresas de logística y distribución que deben moverse más rápido o cadenas de comida rápida que requieren nuevos productos de temporada.

También participan organismos reguladores que garantizan la inocuidad en contextos de consumo masivo. Además, intervienen marcas internacionales que buscan profesionales capaces de comprender tanto la ciencia del producto como el comportamiento del consumidor local.

“El 70% de los egresados consigue su primer empleo en el sector alimentario durante el quinto año de estudios. En muchos casos ocurre antes de graduarse. Este dato demuestra que la demanda de estos profesionales es real y constante”, M. Sc. Andrea Véliz.

Experiencia en desarrollo de productos

Los estudiantes de Ingeniería en Ciencias de Alimentos aprenden de forma activa desde el primer año de estudios en la Planta de Innovación Alimentaria y Nutricional, la más completa del país con más de 100 equipos de procesamiento. Con esa experiencia práctica transforman ideas en productos reales mediante colaboraciones con grandes empresas del sector.

Planta de Innovación Alimentaria y Nutricional.

Si te apasiona la ciencia, disfrutas crear soluciones para la sociedad y deseas liderar la innovación tecnológica en la industria más grande de Guatemala, la Ingeniería en Ciencias de Alimentos es para ti. Haz clic en el enlace para conocer más de la carrera.

También te puede interesar

Estudiantes de Ingenieria en Ciencias de Alimentos crean nuevos opciones para empresa PIDZA

Gabriela Salguero enfoca su proyecto en la economía circular para la industria de alimentos

Nicolle Paz y Alejandra Piedrasanta aprendieron juntas en el proyecto Shika

Last modified: 08/06/2026

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *