Pamela Pennington

Pamela Pennington

Una Mujer de Ciencia

Hace poco llegó a mis manos el primero de varios libros que formarán parte de la Serie para niños “Mujeres Guatemaltecas Inspiradoras”, realizado bajo el Proyecto Leer y Aprender, con el auspicio de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, USAID.  Aplaudo la iniciativa, que permitirá presentar los casos de muchas mujeres excepcionales, quienes han sobresalido en la ciencia, el deporte, la música, la pintura, la lingüística y otros frentes.  Ellas son un modelo a seguir y serán una fuente de inspiración para muchos.

En este primer tomo, se presenta la historia de Pamela Pennington , una connotada bioquímica. De manera coloquial, se cuenta que la pasión de Pamela por la ciencia comenzó cuando ella era muy pequeña. La lectura la absorbía. Un libro de fósiles abrió un mundo fascinante de descubrimiento. Otro de insectos hizo lo propio. Entre sus tesoros de la niñez estaban un microscopio y un kit de química. Las visitas frecuentes al laboratorio de la fábrica de su abuelita también le provocaban gran expectación. Le gustaba ver cómo se usaban plantas para elaborar pomadas y jabones. Todo ello alimentaba su curiosidad y deseo de aprender. Más adelante, siendo adolescente, la ingeniería genética apareció en biología, su clase favorita.  Ahí supo que quería dedicarse a eso. Descolló en secundaria, habiendo ganado la Olimpiada Nacional de Biología y presentado proyectos que fueron muy bien evaluados en feria científica de su colegio. Llegado el momento, decidió estudiar biología celular en el extranjero, hasta completar sus estudios de posgrado y de posdoctorado. En un evento científico coincidió con otra investigadora guatemalteca, vinculada al Centro de Estudios en Salud de la Universidad del Valle de Guatemala. Así surgió la idea de colaborar para estudiar las bacterias que viven en el intestino de los insectos que transmiten la enfermedad de Chagas.  Esto sirvió de puente para volver a Guatemala, donde ha tenido una brillante carrera. La reconocida científica dirige en la actualidad el Departamento de Bioquímica y Microbiología y el Centro de Biotecnología de la Universidad del Valle de Guatemala.  No sólo goza de gran prestigio por su trayectoria científica, sino que es una maestra muy apreciada por sus estudiantes, quienes valoran su genuino interés por su crecimiento personal y profesional. Sus colegas le respetan por su rigurosidad e integridad académica, así como por su buena disposición a colaborar con otros. Su labor ha sido instrumental para que muchos jóvenes se desarrollen en el campo de la ciencia. Sus aportes y publicaciones son numerosos, en campos tan variados como las aplicaciones de biotecnología para crear “insecticidas inteligentes”, el trabajo con bacterias transgénicas para esterilizar mosquitos y el estudio de biofilms en el espacio.

​Este martes Pamela tuvo el honor de izar el pabellón nacional durante el Acto Cívico del Banco Industrial, a propuesta de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de Guatemala. Esta distinción forma parte del Programa Cívico Permanente “Exaltando Nuestros Valores” de dicho Banco, el cual reconoce los méritos personales de aquellos guatemaltecos que con su trabajo ayudan a engrandecer a nuestra nación. Durante el mismo, como una muestra más de su don de gentes, Pamela reconoció la influencia y apoyo de aquellas personas y entidades que han contribuido a su trayectoria y que han permitido que ella encuentre un campo fértil para contribuir a formación de los futuros guatemaltecos. Ella es una ciudadana ejemplar, cuya luz ha iluminado a varias generaciones de jóvenes científicos, en quienes ha sembrado la semilla de valorar una educación con propósito, que contribuya al desarrollo del país.

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Last modified: 10/12/2019

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