Carlos Esquit, el ingeniero que pasó de un sueño personal a un logro colectivo

Ing. Carlos Esquit: interés transformado en pasión y un sueño multiplicado por 100

El día que lo conocí tuve las mismas impresiones que la mayoría de estudiantes y colaboradores de Universidad del Valle de Guatemala (UVG) tienen de él: su seriedad y puntualidad armonizaba con su voz potente. A la vez, me impactó la pasión con la que hablaba de distintos temas de electrónica y tecnología; esa misma pasión con la que da clases y brinda razones convincentes a los padres del futuro de sus hijos como ingenieros mecatrónicos y electrónicos, en Guatemala o en el extranjero.

El extranjero. Un término que conoce muy bien. Recién graduado de ingeniero electrónico de UVG ganó la beca Fullbright y conoció un mundo que siempre soñó. La Universidad de Texas A&M y Siemens fueron los lugares en que estudió, perfeccionó e incluso amplió habilidades que él mismo recomienda a sus alumnos desarrollar: comunicarse de mejor forma con los demás. Todo este “paraíso científico” lo podría disfrutar para sí mismo por muchos años, pero escogió el camino difícil. Declinar podría ser la alternativa menos considerada por muchos, cuando empresas de alta tecnología buscaran sus servicios, pero decidió renunciar a su sueño para ayudar a cumplir el de las generaciones que le seguían… y no se ha arrepentido.

El becado

El ingeniero Carlos Esquit es conocido por sus estudiantes y colaboradores de UVG como el director de la carrera de Ingeniería Electrónica, Mecatrónica y Biomédica. Su relación con la universidad no solo es laboral, sino va más allá. UVG fue su primera casa de estudios superiores en donde él se sintió bien recibido. Para un joven como él, que su primera computadora era usada por toda la familia, y en la que había pasado horas y horas jugando e investigando cómo funcionaba, UVG era el sitio ideal para compartir con más jóvenes de los años 90 que buscaban revolucionar el mundo con la electrónica y la computación.

También fue el punto de partida para su gran sueño: ser un ingeniero en electrónica y trabajar en una empresa de alta tecnología. Con la base científica y académica de UVG, pronto se graduó de Ingeniero en Electrónica y aplicó a la beca FullBright. Con esta beca logró ingresar a la Maestría en Ciencias (Msc.) de la  Texas A&M University.  Su primer gran sueño lo estaba logrando.

Y no era para menos. Carlos Esquit se maravilló de todo el ambiente de la comunidad universitario. Prácticamente, estaban los “nerds” de la electrónica reunidos en una misma universidad. Y Esquit era uno de ellos. Quienes han visto Big Bang´sTheory sabrán que esta serie retrata este ambiente, donde cuatro estudiantes universitarios apasionados por la ciencia conviven en un apartamento. Aunque cada uno tiene sus características, el personaje de Sheldon destaca y es, precisamente,  el personaje con el que Carlos Esquit se identifica al recordar que así era su vida de estudiante y la de sus compañeros.

Gracias a esta experiencia, sus conocimientos se ampliaron y conoció cómo se desenvolvía un científico en la sociedad. Empresas como Intel y la NASA se interesaron en sus capacidades y habilidades para trabajar juntos. Este fue el momento de la decisión. Si bien, una de las condiciones de la beca Fulbright era regresar a Guatemala para replicar los conocimientos; habían alternativas para que Carlos Esquit se quedara trabajando en los Estados Unidos con alguna de estas empresas.

Regresar, renunciar o declinar son términos que, a veces, se relacionan con el verbo perder. Pero este no fue el caso. El Ing. Esquit reflexionó:  “Si yo me quedo, podré hacer cosas maravillosas para mí; pero si no tomo esta oportunidad, seguro habrá alguien que la aprovechará y hará el trabajo igual o mejor. Si estoy o no estoy en esas empresas, no habrá diferencia”. Esta diferencia se gestaría en Guatemala.

El visionario

A su regreso a Guatemala lo esperaba una plaza en UVG como director de la recién creada carrera de Ingeniería Mecatrónica, su primer reto por enfrentar. Una carrera que puede ser interesante y atractiva, pero que en la mente de los padres hacia surgir la pregunta ¿y se podrá trabajar de eso? Para ello, el Ing. Esquit ha trabajado desde 2007 en formar profesionales con distintas habilidades, para que se sitúen en los países altamente desarrollados en el campo de la electrónica y robótica, un sueño de cientos de estudiantes que ha sido cumplido gracias a su apoyo.

Sin embargo, los sueños y retos continúan. Para el Ing. Esquit, su tarea como científico y catedrático estará cumplida cuando Guatemala posea una industria de alta tecnología. Esto se obtendrá con dos condiciones: La primera es que los empresarios conozcan e inviertan en la contratación de tecnología y recurso humano experto. La segunda es cuando Guatemala cuente con profesionales de alto nivel que hagan la diferencia en el campo de la electrónica y mecatrónica. Esta última condición ya se está logrando.

En 2018, motivado por las autoridades de UVG y observar que existían estudiantes con intereses y aplicaciones de robótica relacionadas con aspectos médicos, el Ing. Esquit se lanzó al reto de diseñar la carrera de Ingeniería Biomédica.  Con el apoyo de la Universidad de Vanderbilt validó su propuesta del plan de estudios.  En UVG no contamos con facultad de Medicina u hospital, por ello la estrategia del Ing. Esquit fue entablar una alianza con el centro Humana y lanzar la carrera de Ingeniería Biomédica en septiembre de 2018.

El músico

Una de las facetas menos conocidas y más sorprendentes del Ing. Esquit es su pasión por la música. Desde pequeño, se interesó tanto por la computación como por la música. Comenzó a recibir clases de piano y con una disciplina acompañada de constancia, ha brindado pequeños recitales con interpretaciones de canciones reconocidas.

Unir la música con la ciencia no es fácil. Esta unión significa dedicación, concentración y sobre todo, pasión. La pasión es lo que mueve a cada uno a hacer lo que más le gusta, y esto lo sabe muy bien. El ingeniero explica que uno puede tener cualquier arista o interés, pero al esforzarse un poco más y escarbar encontrará la pasión en ello.

El hombre detrás del ventilador

El ingeniero Esquit lideró el equipo desarrollador del ventilador automático UVG+Humana, un proyecto surgido a raíz de la Covid-19 ocurrida en 2020. Junto a investigadores del Departamento de Ingeniería Biomédica, desarrollaron este dispositivo biomédico de emergencia, fundamental en el momento de realizar esfuerzos para salvar vidas. El proyecto partió del modelo AmboVent de la Unidad de Electrónica de la Fuerza Aérea de Israel y se trabajó en convenio con Humana. 

Tal y como lo escribe en su perfil, el Ing. Esquit considera que lo más importante en la vida es aportar para cambiar positivamente la vida de los demás. Con estudiantes desarrollando su potencial en Guatemala y fuera de ella, investigadores bajo su cargo que perfeccionan dispositivos para salvar vidas y catedráticos que enseñan bajo esa filosofía, el Ing. Esquit da pasos importantes en su vida y la de los demás.

También te puede interesar

Vamos perfeccionando nuestro prototipo de ventilador automático

Pablo Daniel Mazariegos: un embajador de la cultura maker

Las 5 razones por las que el ventilador AmboVent UVG+Humana es una propuesta sólida

Last modified: 19/01/2021

Anterior

Diseño universal del aprendizaje, la experiencia argentina

Durante el  VIII Congreso: Caminando hacia una inclusión efectiva desde la educación se contó con la...

Siguiente

Descarga el videojuego Cazabrotes y cumple tu misión aprendiendo sobre epidemiología

Imagina, solo por esta vez, que no eres un estudiante de vacaciones luego de un largo año de estudios....

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *