“No es simple, pero no existe un límite hasta donde podemos llegar”

“No es simple, pero no existe un límite hasta donde podemos llegar”

Es miembro del equipo organizador de Volcano Innovation Summit y Hult Prize Guatemala, cofundador de la Fundación Apoya y fue ponente en una charla TEDx. También trabaja en una de las empresas más grandes de Centroamérica y es fundador de una startup tecnológica.

Parece una agenda muy ocupada para un joven de 21 años, que, además, está en su último semestre de carrera. Sin embargo, Diego Fernández-Townson lo logra con entusiasmo. Dos temas lo motivan: Dios y ayudar a las personas que más lo necesitan, para dejar un mundo mejor al que encontró.

Lograr este cambio es un proyecto de vida y de muchas facetas, que ya puso en marcha. El estudiante de Ingeniería Industrial se involucró en el activismo de derechos humanos desde los 15 años. A los 17, representó a Guatemala como vocero ante la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Dos años más tarde, ahora ante la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), tuvo la oportunidad de ser uno de los jóvenes que expresaron su postura sobre las políticas de sus países en relación con los derechos de la mujer: “Me ayudó a darme cuenta de que puedo darle mi opinión al mundo”.

Un camino personal hacia la ingeniería

Diego sabía que quería seguir involucrándose en derechos humanos y consideró estudiar otras carreras para hacerlo. Sin embargo, en Ingeniería Industrial encontró el camino que lo llevaría a cumplir sus metas, las cuales no eran convencionales. Gracias a sus padres, Diego desarrolló dos aspiraciones fundamentales: ser empresario y mantener una perspectiva humanitaria.

 

“Me apasiona saber cómo podemos crear empresas de impacto positivo y a eso me quiero dedicar toda la vida”.

 

Mezclarlas aún era un reto pendiente, pero, según afirma, representar a UVG en la competencia Hult Prize, le cambió la vida porque supo que su futuro estaba en el emprendimiento de impacto social. “Estos dos lados que desde pequeño había tenido, los logré mezclar muy bien”.

La ingeniería le ha brindado conocimientos de procesos ordenados y pensamiento analítico para aplicar en su vida y en la empresa que ya está iniciando. En el futuro, Diego quiere dedicarse a desarrollar soluciones que mejoren la calidad de vida de la población en la base de la pirámide, a través de productos tecnológicos y vivienda popular.

Diego durante su participación como organizador en la competencia Hult Prize.

 

“Lo que más me gusta de UVG es venir a las clases con catedráticos de mucha experiencia, hacerles preguntas de la vida real y saber cómo han solucionado problemas”.

 

Asimismo, para maximizar el impacto, Diego se propuso continuar con la competencia Hult Prize en Guatemala, ahora como organizador. Primero logró realizar la segunda edición y después llevarla a seis universidades más del país, para luego competir a escala internacional. El emprendedor también es el miembro más joven del equipo organizador del Volcano Innovation Summit.

Una causa en común

Diego Fernández-Townson trabaja actualmente en el Departamento de Innovación en la división de alimentos de Corporación Multi Inversiones. También dedica parte de su tiempo a una causa que comparte con su familia: la Fundación Apoya.

 

“Con mi familia pensamos que Guatemala va a caminar mejor si nos enfocamos en apoyar la educación”.

 

La Fundación ayuda a personas mayores de 15 años que no pudieron continuar con sus estudios. Junto con el Instituto Guatemalteco de Educación Radiofónica (IGER), brinda lecciones a distancia y los estudiantes se reúnen una vez por semana para clases presenciales. También les otorga becas y les da un seguimiento integral más allá de los estudios. En tres años, se ha apoyado a más de 600 guatemaltecos.

Esfuerzo y recompensa

“No es simple, pero no existe un límite hasta donde podemos llegar”, dice Diego al referirse a todas las actividades que realiza. A estas, por supuesto, se le suman su gusto por tocar guitarra, escribir poemas y compartir tiempo con su familia.

Y es precisamente a miembros de su familia a quienes ve con gran admiración. Además de sus padres, admira a Joaquín, su hermano menor, porque constantemente le enseña, con el ejemplo, a ser una persona auténtica.

“He logrado organizarme muy bien, me tengo que esforzar más de lo normal, pero al final sé que quiero lograr un cambio grande y hacer cosas increíbles, no solo para mí, sino para los demás. Eso es lo que me motiva a levantarme todos los días”.

En TEDx Guatemala, Diego habló sobre la importancia del emprendimiento de impacto social.

 

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Last modified: 12/12/2019

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