Ser mujer en el Holocausto.
Gracias al apoyo del Instituto Fe y Libertad y de la Comunidad Judía de Guatemala, se inauguró esta semana en la Universidad del Valle la exposición “Manchas de Luz: ser mujer en el Holocausto”. La muestra, preparada por el Museo Yad Vashem de Israel, presenta experiencias cotidianas de víctimas del Holocausto. Transmite la voz única de las mujeres judías durante este tremendo período de sus vidas. Sus testimonios y visiones sobre el amor, la feminidad, la familia, el cuidado de otros, la alimentación, la creatividad, la resistencia y rescate, la amistad y la fe exponen algunas de sus escogencias y extraordinarias respuestas a las condiciones extremas a las que fueron sometidas, las cuales atentaron en contra de su dignidad, su integridad y su vida misma.
La presentación de cada aspecto es acompañada con un relato, una historia personal y una cita, que ilustran lo que las mujeres pensaban y sentían. Sus ilusiones, sus temores, su optimismo, sus anhelos y su enorme determinación invitan a la reflexión. A través del recuerdo de sus anécdotas, la exposición es un excelente vehículo para dimensionar tanto su fuerza interior como las presiones y los horrores que experimentaron. Nos hace pensar en la enorme necesidad de construir puentes y vías de entendimiento entre personas y pueblos. Sólo así se prevendrá que algo similar vuelva a suceder. Como bien dicen, “si no aprendemos de la historia, estamos condenados a repetirla”. Así, “sobre esa sombría materia, quedaron grabadas muchas manchas de luz”.
El evento incluyó un recorrido guiado de la exposición por Ilan López de la Comunidad Judía, así como la intervención de la Presidente de la organización, Rebeca Permuth de Sabbaj, quien hizo hincapié en la importancia de aceptar y respetar a quienes son diferentes a nosotros, poner rostros a las heroínas y mártires presentadas y de que las personas no permanezcamos inertes ante su sufrimiento. Finalmente, el profesor Michael Finkel dio la charla “La Tercera Generación”, la cual, centrada en la responsabilidad de que lo sucedido no quede en el olvido, aportó una perspectiva personal, conmovedora y muy cercana de lo sucedido a sus familiares durante la Segunda Guerra Mundial.
Durante la inauguración, Mariana Grazioso, catedrática y graduada de UVG y miembro del Instituto Fe y Libertad, señaló que “a través de estas historias conocemos el dolor de una madre al entregarse con su hijo a la muerte, la seguridad de una niña al resguardarse en los brazos de una hermana mayor o la desesperanza de la mujer al ver su feminidad tornarse gris y silenciosa. Nos deja clara la especial vulnerabilidad de ser mujer en el Holocausto. Sin embargo, refleja el poder y la magnanimidad de todas ellas; su deseo ardiente de defender la vida; la vida de los niños, amigos, prisioneros y heridos. Su deseo ardiente de luchar hasta que se los permitieran. Manchas de luz nos recuerda cuántas oportunidades y anhelos fueron extinguidos y a la vez nos muestra la intensidad de la luz que emanaba de esas vidas.”.
Muchos optaron por guardar silencio mientras que más de cinco millones y medio de personas, entre ellos cerca de dos millones de niñas y niños, eran exterminados en el Holocausto. “Manchas de Luz” nos llama a dejar de ser indiferentes y a elevar la voz oportunamente. La historia nos ha dado lecciones importantes de lo importante que es actuar a tiempo. Reaccionar es una forma poderosa para evitar que se repitan situaciones como las vividas por cientos de miles de personas durante esa obscura etapa de la historia de la humanidad. #We Remember.