Despedimos el 2018.
Terminó un ciclo más. Despedimos el 2018, recordando los sucesos, alegrías y tristezas que más nos conmovieron. La ocasión es propicia para hacer un recuento de los acontecimientos que nos impactaron. En el plano personal, algunos habremos llorado la partida de un ser muy querido o de un buen amigo, valorado el reencuentro con miembros de nuestra familia, iniciado con ilusión un proyecto en el que pusimos mucho empeño, sentido angustia por una situación particularmente difícil, agradecido la recuperación de alguien cercano y/o celebrado una graduación u otro evento significativo. Otros habrán dado la bienvenida a un nuevo integrante a su hogar, tenido un giro en su ruta y festejado por otros motivos. Con seguridad, el entorno laboral nos presentó desafíos interesantes, permitiéndonos colaborar con otros en la consecución de las metas trazadas. Algunos, como pasa en mi caso, agradecemos la oportunidad de relacionarnos con un grupo de personas talentosas, dedicadas y comprometidas. Por ello, la lista de los logros obtenidos en el año es extensa. Muchas causas generaron entusiasmo, fueron motivo de orgullo y afianzaron el sentido de pertenencia entre los miembros de nuestra institución. En este balance, luego de sopesar las penas, las dudas, los ratos felices, los obstáculos encontrados en el recorrido, los fracasos, las desilusiones y los logros obtenidos, el resultado es positivo. Doy gracias a Dios por todo lo que nos ha concedido.
Fue un año de grandes desafíos en Guatemala. Las imágenes del año pasado evocan sucesos muy emotivos. Entre ellas sobresalen las de enorme tragedia ocasionada por la violenta erupción del volcán de Fuego, la cual sirvió como un potente recordatorio sobre la fragilidad humana y del entorno, pero también permitió florecer la solidaridad chapina que siempre hace acto de presencia en los momentos duros. Aparte de este lamentable fenómeno, el contexto nacional estuvo marcado por una creciente polarización entre personas y sectores, poco avance en los indicadores de desarrollo, el seguimiento a diversos casos de corrupción y la preocupación porque no desmaye la lucha contra este flagelo y contra la impunidad, la cancelación de varios partidos políticos, la constante tensión entre el Gobierno y la CICIG, el nombramiento de la fiscal general, el proceso de selección del nuevo contralor general y la incertidumbre por las elecciones generales que se avecinan. Fallecieron importantes figuras de nuestra historia reciente. La huelga de médicos y las exigencias salariales del gremio magisterial hicieron sonar tambores de guerra y pusieron de nuevo el reflector sobre el quehacer de los servidores públicos. En el ámbito regional, la caravana de migrantes y la crisis de Nicaragua ocuparon varios titulares de prensa. Las notas positivas contemplaron el buen desempeño de nuestros atletas en Barranquilla y en otras contiendas internacionales, importantes hallazgos arqueológicos y los preparativos para el lanzamiento del primer satélite guatemalteco.