¿Te imaginas una noche entera sin luz, sin internet y sin forma de cargar tu celular? Para millones de personas en áreas remotas de Guatemala y el mundo, esa realidad forma parte de su día a día. Ph.D. Cristina Domínguez, egresada de Ingeniería Civil de Universidad del Valle de Guatemala (UVG), se ha interesado en el desarrollo sostenible durante toda su carrera. A partir de su trayectoria académica decidió cambiar ese panorama con tecnología de punta y una visión humana que rompe esquemas tradicionales.
Recientemente presentó su metodología integral en la conferencia “Ingeniería con impacto: Innovación y tecnología para el desarrollo”, donde demostró que la infraestructura constituye apenas el comienzo del cambio social. “El verdadero impacto viene cuando la electricidad activa la economía con riegos para los cultivos, uso de refrigeradores para productos perecederos y sobre todo, salud y educación”, indicó.
La actividad permitió a los asistentes conocer cómo la ingeniería moderna integra herramientas de modelación, análisis computacional y sostenibilidad para resolver desafíos reales en comunidades vulnerables.

Trayectoria académica de alto nivel
En su proyecto de graduación, Ph.D. Domínguez diseñó un prototipo para generar energía con las olas del Pacífico guatemalteco. Su curiosidad por la sostenibilidad la llevó a cursar la Maestría en Ingeniería y Gestión de la Energía y del Medio Ambiente. El posgrado lo estudió a través del programa Erasmus Plus en la Universidad Politécnica de Madrid y el Instituto de Minas y Telecomunicaciones Atlantic Nantes, en Francia. Posteriormente, obtuvo el Doctorado en Acceso Energético y Desarrollo Sostenible en la Escuela Politécnica Federal ETH de Zurich, Suiza.
Su trayectoria es ejemplo del enfoque global e interdisciplinario que caracteriza a la carrera de Ingeniería Civil en UVG en la que los estudiantes acceden a intercambios, experiencias internacionales y proyectos vinculados con innovación tecnológica e infraestructura sostenible.
Asimismo, ha trabajado en cooperación internacional con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Banco Mundial y las agencias de desarrollo UK Aid Direct y USAID. También brindó capacitaciones técnicas en el Congo y trabajó con los ministerios de energía en países como Ruanda, Malawi, Zambia y Madagascar. Por su excelencia profesional se convirtió en la única latinoamericana en recibir el premio OWSD-Elsevier Foundation 2026 para la Energía Sostenible.

El reto de hacer visible lo invisible
Para Ph.D. Domínguez, las poblaciones rurales suelen ser invisibles para los mapas oficiales y los planes de gobierno porque carecen de registros históricos. Para superar este reto, utiliza inteligencia artificial y aprendizaje automático para analizar imágenes de satélite. “Los modelos matemáticos identifican cada vivienda y predicen cuánta electricidad consumirá una familia antes de que el primer cable llegue a la zona”, expresa.
También lideró la creación de la herramienta Open Building Insights junto a IBM. Su propósito fundamental es utilizar la inteligencia artificial en imágenes satelitales. para identificar y analizar infraestructuras en zonas donde no existen registros oficiales o censos actualizados.
La doctora colabora con diversos gobiernos para crear planes maestros de energía. Sus herramientas de acceso abierto permiten diseñar microrredes solares o extensiones de red. Así, los planificadores evitan invertir grandes sumas en censos de campo. Durante sus investigaciones, descubrió que comunidades en Kenia, Pakistán y Guatemala comparten patrones de consumo similares debido a las barreras económicas comunes que enfrentan.
Energía sostenible en Huehuetenango
“Colocar postes y cables no garantiza el progreso de forma automática”, indica Ph.D. Domínguez. Por ello, participa en el programa Uso Productivo de la Electricidad (UPE) en Huehuetenango, Guatemala. En ese departamento, colabora con cooperativas eléctricas locales donde la misma comunidad gestiona su servicio. El programa facilita que los vecinos adquieran maquinaria eléctrica para sus negocios. Así, ellos aumentan sus ingresos, mejoran su calidad de vida y aseguran que el proyecto sea económicamente estable a largo plazo.
Además, prioriza la equidad social ya que las mujeres sufren más la falta de energía porque recolectan leña y cocinan en ambientes contaminados. Su modelo integra a las mujeres como líderes de la transición hacia fuentes de energía limpia.
El trabajo de Ph.D. Cristina Domínguez demuestra que la Ingeniería Civil también diseña soluciones sostenibles que transforman comunidades, impulsan la innovación tecnológica y generan desarrollo social a gran escala.
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