Los CEOs exitosos son creativos, estratégicos y centrados en la ejecución.
Anteayer me compartieron una presentación de Steve Kaplan, profesor de emprendimiento y finanzas de la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago, en que analiza qué hace que una persona sea un buen candidato para liderar una empresa, qué buscan las directivas al buscar un CEO y quienes tienen éxito en su desempeño. El autor comenta que, aunque existe mucha información anecdótica, es difícil encontrar datos fidedignos, pues hay poco trabajo empírico que aborde el asunto de manera sistemática. Este análisis me llegó en un momento importante pues no sólo me ayuda a evaluar el rol que me toca llevar a cabo, sino porque recientemente he estado vinculado en tres procesos, dos de ellos para reclutar a líderes de nuestro Grupo Educativo y el tercero, un importante esfuerzo para identificar un funcionario público de altísimo nivel.
Kaplan comienza revisando algunas de las habilidades y características citadas en la literatura para convertirse en un CEO. Muchos autores han tratado el tema, señalando atributos muy variados: carisma, asertividad, habilidad cognitiva, liderar con el corazón, establecimiento de relaciones de largo plazo con los clientes, innovación, ejecución, rendición de cuentas, administración de personas, comunicación, alto desempeño, planificación, juicio crítico, inteligencia emocional y carácter. La lista continua con liderazgo, autenticidad, ser compasivo, autodisciplina y orientación a resultados. Una larga enumeración, difícil de reunir en una sola persona.
La investigación de Kaplan se ha concentrado en buscar qué características y habilidades reúnen los candidatos que buscan un rol de liderazgo como CEO. Luego de analizar una muestra grande de profesionales, el estudio identificó cuatro factores que separan a los mejores candidatos del resto. Su habilidad general o talento es el primer factor positivo. Un segundo factor son sus relaciones interpersonales; su capacidad de tratar a otros con respeto, su apertura a la crítica y sus destrezas para escuchar a los demás y trabajo en equipo. Un tercer factor es su capacidad de análisis, la atención al detalle y las destrezas de organización. Finalmente, un cuarto factor de los candidatos con resultados positivos es su creatividad, su mentalidad estratégica y su capacidad intelectual.
Pero no es un esquema automático, en donde quienes alcanzan los mejores resultados obtienen los mejores punteos en todos los aspectos. El estudio identificó que algunos candidatos con resultados globales bajos o medianos obtenían punteos altos en algunas áreas de ejecución, carisma y administración, incluidas agresividad, habilidad de persuasión, rapidez de acción, proactividad, exigir rendición de cuentas, eliminar subejecución y atención al detalle. Ello llama a reflexionar. ¿Cómo manejar estas diferencias? Optar por un candidato u otro no es una tarea sencilla, pues alguien con excelentes relaciones interpersonales y humanas, podría no tener la mejor capacidad de gestión, o viceversa. El punto es cómo lograr un equilibrio que funcione.
La investigación dio seguimiento a los motivos en que se fundamentó la decisión sobre los ejecutivos que fueron contratadas como CEOs. Fueron seleccionados aquellos candidatos que mostraban mayor habilidad general, que tenían mejores destrezas de ejecución, y que se presentaban como más carismáticos, con capacidad estratégica y creatividad. Finalmente, el estudio dio seguimiento al desempeño de los CEOs contratados, habiéndose encontrado que persistencia, eficiencia, proactividad, organización, mantener a otros responsables de sus acciones, establecimiento de estándares altos y la capacidad intelectual y de análisis son factores que se correlacionan significativamente con su éxito en el puesto.