Cerca del 75% del Bosque Estacionalmente Seco que históricamente cubría Guatemala ha desaparecido. El dato, según el Plan de Monitoreo del Bosque Seco de Guatemala, lo ubica como uno de los ecosistemas tropicales más degradados y amenazados del mundo. Además, el estudio indica que alberga más de 1,500 especies de plantas. También resguarda cerca del 30% de la fauna documentada para el país, incluyendo mamíferos, reptiles y aves.
Datos como los anteriores los brindó el Dr. Daniel Ariano, director en funciones del Centro de Estudios Ambientales y Biodiversidad (CEAB) de Universidad del Valle de Guatemala (UVG). Su conferencia “El bosque seco de Guatemala: un ecosistema estratégico ante el cambio climático” inauguró el III Simposio del Bosque Seco; realizado en el Centro de Innovación y Tecnología (CIT-UVG).
Resiliencia oculta
El bosque estacionalmente seco se caracteriza por una marcada escasez de lluvia, ya que experimenta entre cinco y seis meses al año con menos de 100 mm de precipitación. La época seca se extiende usualmente desde noviembre hasta abril. Debido a eso, las plantas y animales desarrollan adaptaciones notables para sobrevivir a estas condiciones extremas. Esas características se asemejan a los escenarios proyectados por el cambio climático. Por dicha razón, el Dr. Ariano lo identifica como el “bosque del futuro”.
Una característica fundamental resulta del fenómeno conocido como “sombra de lluvia”. El aire húmedo choca y sube por las montañas. Descarga lluvia en un lado, mientras que el aire seco y cálido baja por el otro. Eso crea un ambiente desecante en el valle. Los valles del Motagua y del Chixoy, por ejemplo, deben su existencia a ese fenómeno.
Por otro lado, las especies caducifolias de plantas responden a la falta de agua al perder sus hojas. Si se observa el bosque en marzo, en plena época seca, se ve sin sus hojas, con el suelo expuesto. Pero durante la época lluviosa, se transforma y se cubre de hojas. Las especies vegetales a menudo almacenan agua en sus raíces o troncos, una estrategia clave para la escasez de lluvias. Un buen ejemplo son los cactus altos, que sobresalen por encima del resto de la demás flora.
Fauna única
El bosque seco alberga fauna interesante. Los animales también desarrollan adaptaciones diferentes: muchos se ocultan en madrigueras o refugios subterráneos durante la sequía, un proceso llamado estivación. Otras especies, como la iguana de órgano (Ctenosaura palearis), deben recorrer mayores distancias para encontrar el alimento necesario. Según el Dr. Ariano, esa iguana endémica recorre 35 hectáreas, un área que duplica el ámbito de hogar de especies hermanas en otros países. Ese movimiento extensivo ocurre porque el ecosistema se encuentra fragmentado y degradado. Además de la iguana, protege al lagarto escorpión (Heloderma charlesbogerti), el zorrillo manchado y la chorcha perica, un ave tóxica única en Guatemala y Latinoamérica.
Collage de especies de fauna que habitan en el bosque estacionalmente seco:
- Alacrán del Motagua (Centruroides falassisimus– J. Yoshimoto)
- Salamandra del Motagua (Oedipina motaguae – L. Meléndez)
- Lagarto escorpión (Heloderma charlesbogerti – D. Ariano)
- Mariposa cebra (Protographium epidaus– J. Yoshimoto)
- Rana de riachuelo (Craugastor inachus– D. Ariano)
- Iguana de órgano (Ctenosaura palearis –D. Ariano)
- Trogón (Trogon elegans- D. Ariano)
- Mot mot coronicafé (Momotus mexicanus – P. Chumil)
- Margay (Leopardus wiedii– G. Salazar)
- Tecolote sapo (Megascops guatemalae– D. Ariano)
- Serpiente caracolera (Sibon anthracops– D. Ariano)
- Chorcha perica (Pheucticus chrysoplepus- D. Ariano)
III Simposio del Bosque Seco: un encuentro estratégico
El CEAB-UVG y el Instituto Nacional de Bosques (INAB) organizaron el III Simposio del Bosque Seco: Ecosistema estratégico ante un clima cambiante. El evento buscó reconocer la relevancia del bosque estacionalmente seco y reflexionar sobre los retos que enfrenta ante el cambio climático y la presión humana. Además, procuró fortalecer alianzas entre academia, gobierno, sociedad civil y comunidades.
Expertos y representantes del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), el Centro Universitario de Zacapa (CUNZAC) de la USAC, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y la Alianza para el Desarrollo Sostenible del Valle del Motagua (ADESVAM) participaron en dicho simposio.
El simposio contó con ponencias de expertos en diversas áreas:
- Dr. Paris Rivera y M. Sc. Diego Incer (CEAB-UVG) presentaron modelos sobre la distribución actual del bosque seco bajo escenarios de cambio climático.
- Lda. Sofía Cabañas (CEAB-UVG) expuso sobre plantas y árboles útiles que pertenecene a ese ecosistema.
- M. Sc. Ana Barrios (CEAB-UVG) explicó cómo evaluar métodos para preparar semillas antes de que germinen, con el fin de producir más y mejores especies de árboles del bosque seco.
- Ing. Homero Castañón (INAB) detalló las condicionoes de las Parcelas Permanentes de Monitoreo Forestal en el bosque seco.
- M. Sc. Johana Gil (Reserva Natural Heloderma) habló sobre el heloderma y la iguana de órgano como especies bandera para la conservación.
- Dra. Natalia Escobedo (CECON-USAC) y M. Sc. José Monzón (CEAB-UVG) abordaron la importancia de las abejas y los coleópteros longicornios, respectivamente, para la ecología del bosque.
- El evento concluyó con un foro sobre “El bosque seco como ecosistema estratégico ante el cambio climático”, moderado por el Dr. Daniel Ariano. En el foro participó el Ing. Luis Hilton, del INAB; Dr. Hugo Paiz, de ADESVAM; Lda. Marta Molina, de Fundación CALMECAC; Dr. Manuel Barrios del CUNZAC, y Lic. Edson Flores, de CONAP.
Investigación activa
El Centro de Estudios Ambientales y Biodiversidad (CEAB) de UVG se enfoca en la investigación y conservación del Bosque Seco. Los investigadores del CEAB-UVG trabajan en el monitoreo de la dinámica ecológica, la respuesta de las especies al calentamiento global y los usos tradicionales de las plantas. Gran parte de la información sobre las adaptaciones del bosque, su distribución y las amenazas documentadas resulta del trabajo de los investigadores del CEAB durante los últimos 20 años. Si deseas saber más del trabajo del (CEAB-UVG), haz clic en el enlace.
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