¿Qué determina realmente nuestra salud? 15 investigaciones del CES-UVG ayudan a responder la pregunta

¿Qué determina realmente nuestra salud? 15 investigaciones del CES-UVG ayudan a responder la pregunta

La mayoría de las personas piensa que la salud depende únicamente de los hospitales o los medicamentos. Sin embargo, las investigaciones científicas muestran que la salud depende de muchos factores. Entre ellos están el aire que respiramos, las vacunas, el agua, los microorganismos presentes en nuestro entorno y las decisiones que tomamos cada día.

Un ejemplo de ello es la producción científica más reciente del Centro de Estudios en Salud (CES) de Universidad del Valle de Guatemala (UVG). El CES es uno de los diez centros del Instituto de Investigaciones UVG y sus investigadores analizan problemas que afectan a Guatemala y a otros países de la región.

El CES inició sus actividades en 1978. Sus primeras investigaciones se enfocaron en enfermedades transmitidas por insectos. Con el paso de los años, el centro amplió sus líneas de trabajo y fortaleció la investigación en salud. Además, desarrolla proyectos junto con universidades y organizaciones internacionales, con el propósito de generar evidencia que apoye la toma de decisiones en salud.

La producción científica publicada entre 2025 y 2026 es muestra de ese enfoque. Los estudios abarcan desde la contaminación del aire en los hogares hasta la respuesta del organismo a las vacunas. También incluyen investigaciones sobre dengue, malaria, VIH, bacterias resistentes a los antibióticos y desarrollo infantil. En conjunto, demuestran que la prevención depende de comprender los múltiples factores que influyen en la salud.

El ambiente también forma parte de la salud

Uno de los temas más frecuentes en las investigaciones es la calidad del aire dentro de los hogares. En muchas comunidades, las familias todavía cocinan con leña. Ese humo puede afectar la salud de mujeres, niñas y niños.

Un estudio liderado por MPH Anaité Díaz-Artiga analizó la relación entre el humo producido por cocinar con leña y la presión arterial en mujeres adultas. La investigación contó con la participación de la Universidad de California en Berkeley y la Organización Mundial de la Salud. Los resultados aparecieron en Environmental Research en agosto de 2025.

Otro trabajo, dirigido por la Dra. Laura M. Grajeda y MPH Anaité Díaz-Artiga, evaluó si ese mismo humo explica los casos de neumonía grave en lactantes. Los investigadores encontraron que la relación existe, aunque intervienen otros factores. El estudio se publicó en JAMA Network Open en octubre de 2025.

La contaminación del aire también motivó una investigación sobre mujeres embarazadas en Ruanda. M.Sc. Carmen Lucía Contreras, MPH Anaité Díaz-Artiga y Dr. John P. McCracken estudiaron si la exposición al humo se relaciona con la presencia de metales como plomo y cadmio en la sangre. Los hallazgos aparecieron en Journal of Health, Population and Nutrition en diciembre de 2025.

Ese mismo grupo analizó si el humo doméstico modifica la respuesta del organismo frente al virus que causa la COVID-19. El estudio, publicado en Environment International en marzo de 2026, evaluó la respuesta de anticuerpos en mujeres y bebés.

También se investigaron los efectos en la leche materma. MPH Anaité Díaz-Artiga y Ph.D. Erick Mollinedo encontraron que la exposición al humo altera componentes químicos presentes en la leche de las madres. El trabajo apareció en Environmental Research en marzo de 2026.

Herramientas para comprender y reducir los efectos del humo

Además de documentar los efectos del humo sobre la salud, el CES desarrolla investigaciones para medirlos con mayor precisión y evaluar estrategias que permitan disminuir su impacto.

Un estudio validó una técnica moderna para medir la función pulmonar de niñas y niños de tres años en áreas rurales. La investigación estuvo a cargo de Laura M. Grajeda, M.Sc. Keyla Castellanos, MPH Anaité Díaz-Artiga, M.Sc. María R. López y Dr. John P. McCracken, y se publicó en ERJ Open Research en julio de 2026.

Finalmente, MPH Anaité Díaz-Artiga, Laura M. Grajeda y Dr. John P. McCracken estudiaron el microbioma respiratorio infantil. El equipo analizó cómo la contaminación del aire modifica las comunidades de microorganismos que viven en la nariz y la garganta de los bebés. El artículo apareció en International Journal of Hygiene and Environmental Health en julio de 2026.

Otra investigación del mismo programa mostró que reemplazar los fogones de leña por estufas de gas favorece el desarrollo de la primera infancia cuando el cambio ocurre desde el embarazo. Ese estudio, liderado por Ph.D. Oscar F. de León, MPH Anaité Díaz-Artiga y John P. McCracken, se publicó en Environment International en junio de 2026.

Las vacunas y los tratamientos cambian el curso de las enfermedades

Las vacunas también ocupan un lugar importante dentro de su producción científica. Un equipo encabezado por la Dra. Brooke M. Ramay encontró que la vacuna contra el neumococo puede reducir de forma indirecta la presencia de bacterias resistentes a ciertos antibióticos en niños guatemaltecos. En el estudio también participaron Ph.D. Carmen Castillo, M.Sc. Natalie Fahsen, Laura Grajeda, M.Sc. Lucas F. Santos, Mgtr. Juan Carlos Romero, M.Sc. María Renee López y Lda. Celia Cordón-Rosales. Los resultados aparecieron en Vaccine en noviembre de 2025.

En otra investigación, el Dr. Herberth Maldonado y el Dr. John P. McCracken compararon la duración de la respuesta inmunológica frente a la tos ferina entre mujeres embarazadas y mujeres que no después de recibir la vacuna Tdap. Los resultados se publicaron en Vaccine en febrero de 2026.

Por otra parte, M.Sc. Sheilee Diaz participó en un estudio que reunió los resultados de investigaciones realizadas en varios países. El análisis confirmó que el medicamento Dolutegravir mantiene el VIH bajo control en la mayoría de las personas que reciben tratamiento. El artículo se publicó en AIDS Research and Therapy en septiembre de 2025.

Comprender las enfermedades permite prevenirlas

El dengue sigue siendo uno de los principales retos de salud pública en la región. Por ello, MPH. Daniela Karola Romo-Dueñas analizó cómo enfermedades como la diabetes y la hipertensión aumentan el riesgo de hospitalización, sangrados graves y mortalidad en personas con dengue. La investigación reunió datos nacionales de México y se publicó en PLOS Neglected Tropical Diseases en julio de 2025.

También, Mgtr. Rubi Gordillo Franco, Dra. Lucía Ortiz Batsche, M.Sc. David Castañeda, Dra. Norma Padilla y Dra. María Eugenia Castellanos identificaron casos de malaria congénita que pasan inadvertidos con el microscopio. Además, establecieron que el principal factor de riesgo es que la madre haya padecido malaria durante el embarazo. Los resultados aparecieron en Malaria Journal en noviembre de 2025.

La resistencia a los antibióticos también ocurre fuera de los hospitales

La resistencia antimicrobiana representa uno de los desafíos actuales para la salud pública. El Dr. MV. Danilo Álvarez encabezó una investigación sobre los lugares donde circulan bacterias resistentes a cefalosporinas de tercera generación. En el estudio también participaron Ph.D. Andrea Gómez Barillas, Dra. Renata Mendizábal-Cabrera y Dra. Brooke M. Ramay.

El estudio detectó esos microorganismos en pollo, agua y papel higiénico utilizado en mercados guatemaltecos. El trabajo indica que las bacterias resistentes también circulan en el ambiente. El artículo se publicó en EcoHealth en enero de 2026.

Las personas también forman parte de la ecuación

Las enfermedades infecciosas dependen del comportamiento humano. Por esa razón, el Dr. Herberth Maldonado, MPH Claudia Jarquín y Dra. María Ajsivinac estudiaron la forma en que las personas interactúan en cuatro países de ingresos bajos y medios.

Los datos permitieron construir modelos matemáticos para comprender cómo circulan virus y bacterias entre las personas. La investigación apareció en Nature Communications en octubre de 2025.

Una Salud conecta el trabajo investigativo

Cada uno de los estudios responde una pregunta distinta. Sin embargo, todos parten de una misma idea. La salud de las personas está relacionada con el ambiente, los animales, los microorganismos y la forma en que vivimos. El enfoque es conocido como One Health y reconoce que esos elementos interactúan de manera constante. Además, comprende que esas conexiones permiten prevenir enfermedades con mayor eficacia.

La visión ha acompañado el trabajo del CES-UVG durante casi cinco décadas. Sus investigaciones abarcan enfermedades infecciosas, salud ambiental, epidemiología, resistencia antimicrobiana, vacunas y VIH, entre otras áreas prioritarias para Guatemala y la región. Además, el centro desarrolla proyectos junto con universidades y organizaciones internacionales. Las alianzas enriquecen el intercambio de conocimientos y permiten responder a desafíos que trascienden las fronteras.

Si deseas conocer más del trabajo del Centro de Estudios en Salud (CES-UVG), haz clic en el enlace. También puedes escribir al correo electrónico: direccionces@uvg.edu.gt.

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Last modified: 23/07/2026

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