Una mujer de la élite local de La Corona, Petén, portó uno de los títulos más exclusivos del mundo maya, según un estudio en que participaron investigadores del Centro de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas (CIAA) de Universidad del Valle de Guatemala (UVG).
La investigación, que analizó su entierro y diversos vestigios arqueológicos, aporta nuevas evidencias de que las mujeres desempeñaron funciones políticas y ceremoniales de alto nivel. Además, los hallazgos replantean la forma en que se entiende el poder femenino en las Tierras Bajas Mayas durante los siglos VII y VIII d. C.
Todo ello fue descrito en el artículo “Tejiendo hilos políticos: una noble local en el sitio maya de tierras bajas de La Corona”. El estudio fue publicado en el Volume 51 – número 2 del Journal of Field Archaeology.
Investigación de alcance internacional
Los autores del artículo fueron Ph.D. Jocelyne Ponce y Ph.D. Marcello Canuto, de la Universidad de Tulane; Ph.D. Erin Patterson, del Museo Estatal de Lousiana; Ph.D. David Stuart, de la Universidad de Texas en Austin, y Dra. Caroline Parris, de la Universidad de Iowa; junto con el Dr. Tomás Barrientos, de Universidad del Valle de Guatemala (UVG).
El Dr. Barrientos es director del Centro de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas (CIAA) y codirector del Proyecto Arqueológico La Corona. Él se encargó de coordinar las excavaciones y el análisis de materiales. Todo ello ha permitido reconstruir la vida cotidiana y política de esa antigua ciudad.
El descubrimiento de la noble tejedora
Los expertos analizaron el entierro de una mujer que vivió entre los años 600 y 800 d.C. Para identificarla, los científicos estudiaron isótopos estables; es decir, pistas químicas en sus restos que revelan información sobre su origen y su alimentación. Además, analizaron las inscripciones y la vestimenta con la que fue enterrada.
Los resultados de las pruebas indican que ella nació en la región y perteneció a la nobleza local de La Corona. Además, el equipo determinó que la noble era una experta tejedora que probablemente desempeñó un papel ritual dentro de la corte.
Los análisis del ajuar funerario y los restos óseos revelan información sobre su dieta y estatus social. A diferencia de otras mujeres de la realeza que llegaron desde la poderosa dinastía Kaanul, ella pertenecía a la élite local. Su presencia en el registro arqueológico demuestra cómo las familias del sitio mantuvieron su relevancia frente a las influencias extranjeras.
Significado del hallazgo
El estudio destaca la importancia de las mujeres en la consolidación del poder. Los textos jeroglíficos tradicionales suelen enfocarse en los reyes o en reinas de linajes externos. La investigación también rescata el papel de las figuras locales que sostuvieron el tejido social de sus comunidades.
El título que ella portaba sugiere que el tejido no era una labor artesanal, sino una actividad con profundas implicaciones políticas y ceremoniales. Asimismo, el trabajo de campo en La Corona permite entender los mecanismos de control y las alianzas en las Tierras Bajas Mayas.
El hallazgo forma parte de las investigaciones que el Centro de Investigaciones Arqueológicas y Antropológicas (CIAA) desarrolla en La Corona. Si deseas conocer más sobre el trabajo arqueológico del CIAA y sus proyectos, haz clic en el enlace.
También te puede interesar
El trabajo del CIAA en el renacer de la astronomía ancestral maya
La tecnología que nos ofrece una mejor vista a nuestro pasado
Los hallazgos de la ciudad maya perdida que hoy llamamos La Corona
