Aeromatic: innovación que respira, se valida y se protege

Aeromatic: innovación que respira, se valida y se protege

Por: Flor Mijangos, estudiante de Licenciatura en Comunicación Estratégica.

En muchos edificios y hogares, la ventilación depende casi exclusivamente del aire acondicionado. Las ventanas se abren manualmente, se olvidan abiertas cuando llueve o permanecen cerradas cuando el calor se acumula. El resultado: consumo energético elevado, incomodidad y riesgos innecesarios. Para Judah, Daniel y Sebastián egresados de Ingeniería en Mecatrónica, esa realidad no era solo una observación cotidiana. Era un problema que podía resolverse.

Así nació Aeromatic, una ventana inteligente diseñada para automatizar la ventilación natural y responder de forma automática a las condiciones del clima. Pero detrás del desarrollo tecnológico hay algo más importante: un proceso completo de acompañamiento, validación y protección que transformó una idea universitaria en una innovación con respaldo estratégico.

Identificar el problema: más que comodidad, eficiencia y seguridad

Desde el inicio, el equipo detectó tres grandes desafíos:

  • La alta dependencia del aire acondicionado debido a una ventilación deficiente.
  • La operación manual ineficiente de las ventanas, que puede generar fallas en apertura o cierre y representar riesgos de seguridad.
  • Los efectos del clima y los descuidos humanos: lluvias inesperadas, humedad excesiva o sobrecalentamiento interior.

Su solución fue clara: un mecanismo que automatiza ventanas pivotantes motorizadas, controladas a distancia a través de una aplicación móvil, con integración a sistemas como Alexa y Google Home, y con capacidad de responder automáticamente a variables climáticas.

El objetivo no es solo comodidad. Es optimizar el uso del aire acondicionado, mejorar la eficiencia energética y aumentar el control en los espacios. Aeromatic propone que los espacios respiren mejor.

Grand Venture: dejar de pensar como estudiantes y empezar a pensar como emprendedores

Cuando llegó el momento de elegir modalidad de graduación, el equipo tomó una decisión estratégica: optar por Grand Venture, una modalidad de graduación basada en el desarrollo y validación de un emprendimiento real.

La elección marcó un antes y un después. Grand Venture no solo les permitió desarrollar su proyecto, sino que les exigió estructurarlo como una solución con viabilidad real. Les obligó a analizar su modelo de negocio, identificar mercado objetivo, pensar en escalabilidad y medir impacto. La experiencia les cambió la perspectiva. Aeromatic dejó de ser un ejercicio académico y comenzó a convertirse en un emprendimiento con potencial tangible. Fue el primer paso para entender que su innovación podía trascender el aula.

El punto de inflexión: comprender el valor de la propiedad intelectual

En medio del desarrollo y validación, surgió una conversación clave: ¿cómo proteger esa innovación? Y ¿cómo sacarla al mercado sin que se las copiaran? Hasta ese momento, el enfoque principal estaba en que el producto funcionara y en validar su utilidad. La propiedad intelectual no era prioridad. Fue entonces cuando entró en juego la Oficina de Transferencia de Tecnología (OTT). El acercamiento a la OTT representó un cambio de mentalidad. Luego de participar en la segunda cohorte de D-Risking, el equipo comprendió que innovar no solo implica crear, sino también proteger estratégicamente lo creado. Además, se explicó que la propiedad intelectual no es un trámite burocrático. Es una herramienta estratégica que:

  • Fortalece la posición frente a competidores.
  • Aumenta el valor del emprendimiento.
  • Facilita negociaciones futuras.
  • Genera confianza ante posibles inversionistas.

La protección dejó de verse como un requisito legal y comenzó a entenderse como parte necesaria para la comercialización y el crecimiento.

Modelo de utilidad: traducir innovación en protección

Con el acompañamiento de la OTT, Aeromatic inició el proceso de solicitud de modelo de utilidad. El proceso implicó identificar con precisión qué aspectos del mecanismo eran novedosos y técnicamente diferenciadores. También requirió estructurar documentación clara, definir el alcance de protección, vehículos de propiedad intelectual y revisar antecedentes para asegurar que la innovación cumpliera con los criterios necesarios.

Para un equipo de estudiantes-emprendedores, estos pasos podían resultar complejos. Sin embargo, el acompañamiento técnico y estratégico de la OTT permitió traducir su desarrollo en una protección sólida y bien fundamentada. Estar en proceso de modelo de utilidad significa que Aeromatic no solo funciona: tiene respaldo legal en construcción. Y eso cambia el panorama y aumenta el valor del emprendimiento.

D-Risking: validar para proteger mejor

Paralelamente, el equipo pasó por el programa D-Risking. La etapa fue crucial para reducir incertidumbres técnicas, validar el funcionamiento del producto y realizar ajustes estratégicos. Lo interesante es que el D-Risking no solo fortaleció el producto, sino que también permitió delimitar mejor qué debía protegerse.

Al entender claramente qué hacía única la solución y qué elementos eran realmente innovadores, la estrategia de propiedad intelectual se volvió más precisa. Validar y proteger dejaron de ser procesos aislados. Se convirtieron en partes de una misma estrategia integral de innovación.

Un ecosistema que acompaña de principio a fin

La historia de Aeromatic demuestra que la innovación no ocurre en aislamiento. Ocurre cuando existe un ecosistema que acompaña en cada etapa:

  • Grand Venture impulsó la mentalidad emprendedora.
  • La OTT aseguró que la innovación pudiera protegerse y proyectarse estratégicamente.

Este acompañamiento integral permitió que el equipo no solo desarrollara un producto funcional, sino que construyera una base sólida para su crecimiento futuro.

Innovar también es proteger

Para Judah, Daniel y Sebastián, el proceso fue transformador. No se trató únicamente de crear una solución tecnológica. Se trató de entender el ciclo completo de la innovación: idear, validar, estructurar y proteger.

Hoy, con su modelo de utilidad sometido en el Registro de Propiedad Intelectual de Guatemala, Aeromatic cuenta con una base estratégica más fuerte para buscar alianzas, explorar oportunidades de inversión y proyectarse a nuevos mercados. Su experiencia deja una lección clara para otros estudiantes y emprendedores: una buena idea puede resolver un problema. Pero una idea protegida estratégicamente tiene mayor capacidad de crecer. Porque innovar no es solo crear algo nuevo. Es comercializar y asegurarse de que ese valor esté respaldado.

Aeromatic continúa fortaleciendo su propuesta y compartiendo su proceso de crecimiento e innovación. Puedes conocer más sobre su proyecto y avances a través de su Instagram @aeromatic_oa, donde documentan el desarrollo de esa ventana inteligente que apuesta por espacios más eficientes y sostenibles.

En la OTT somos el catalizador, conector y facilitador de spinoffs, apoyando a inventores y emprendedores a través de programas de mentoría que los ayudan a salir al mercado y recibir inversión. Además, te podemos apoyar en temas de innovación con industria y propiedad intelectual para generar nuevas oportunidades de crecimiento. Si necesitas información, puedes escribir a la Oficina de Transferencia de Tecnología (OTT) al correo electrónico: ott@uvg.edu.gt

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Last modified: 27/03/2026

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