Acompaña tu lectura con el siguiente playlist:
Basta escuchar el “Tsamina mina, eh, eh” de “Waka waka” o el “Tú y yo, ¡ale, ale, ale!” de “La copa de la vida” para volver automáticamente a un mundial. Aparte de los goles y las selecciones, cada torneo está marcado por canciones que millones de personas cantan incluso años después. Esas canciones acompañan las transmisiones, las campañas publicitarias y la emoción que rodea cada torneo. Son ritmos pegajosos, pero detrás de ellos hay composición, estrategia y producción musical de alto nivel.
Según BBC News, la tradición de los himnos oficiales comenzó con la banda chilena Los Ramblers, que interpretó “El rock del mundial” para el campeonato de 1962 en su propio país. La pieza marcó el inicio de una relación estrecha entre la música popular y el torneo de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA). Desde aquel momento, cada edición busca un sonido característico que identifique la competencia. Es ahí donde los productores musicales asumen el reto de encapsular la euforia de millones de personas en pocos minutos de audio.
La ciencia detrás del éxito musical
La creación de un éxito mundialista requiere conocimiento técnico y sensibilidad artística. Los especialistas en producción musical analizan qué elementos aseguran que una pieza funcione en un entorno de estadio.
M.A. Gary Avendaño es catedrático del curso de Producción Musical en la Licenciatura en Composición y Producción Musical de Universidad del Valle de Guatemala (UVG). Él nos explica la conexión entre ambas disciplinas.
“La música y el fútbol se juntan muy bien porque los dos trabajan con emoción, memoria y pertenencia. Un buen ejemplo es ‘La copa de la vida’”, de Ricky Martin, para Francia 1998″, M.A. Gary Avendaño.
Para el docente, la canción dejó definido cómo debía sonar un himno mundialista: ritmo latino, energía de estadio y un coro que cualquiera podía cantar. “Además, detrás estaban nombres fuertes como Robi Draco Rosa y Desmond Child. Ambos son los compositores y productores de “Livin’ la vida loca”. Hasta circula la historia de que parte de la pieza nació en un vuelo de avión”, dice M.A. Avendaño. En el siguiente video, puedes apreciar cómo se integran los ritmos africanos y latinos.
Notas que atrapan
Por otro lado, el éxito de las canciones reside en el uso de estructuras simples. Los productores diseñan ganchos melódicos, conocidos como hooks, que facilitan el aprendizaje inmediato. M.A. Avendaño destaca esa técnica característica en las producciones más famosas. “La canción que interpreta Shakira, «Waka waka», también es fácil de aprender. Las piezas tienen pedacitos o hooks bien chiquitos, memorables y alegres… por eso muchas personas no recuerdan más de la letra que ese estribillo famoso”, explica.
Esos ganchos también establecen identidad en el fútbol y cita dos ejemplos significativos. “El equipo inglés Liverpool, con su himno «You Never Walk Alone», refuerza el sentido de pertenencia de la afición”, dice M.A. Avendaño.
También, destaca la canción “Song 2″, del grupo Blur, la cual el público asocia directamente con este deporte debido a su presencia en el videojuego FIFA. “El hook es el grito de woo-hoo, un elemento que asegura su recordación inmediata en los estadios”, añade.
A este tipo de canciones se agrega el estribillo de “Seven Nations Army” de The White Stripes. Su ritmo es fácil de replicar y de integrarse entre el público. Por otro lado, fue utilizada por primera vez en un partido entre el equipo de Brujas, de Bélgica, y el Roma, de Italia. Debido a que cada equipo logró un gol luego de que el público la entonara, se hizo famosa por su “suerte”. En el siguiente video, verás la historia de esta gran canción. Pon atención a la intervención del saxofonista en la calle.
El peso de la identidad latina
Con las canciones del mundial, la gente percibe el fútbol como una fiesta. Desde la década de los noventa, los ritmos con raíces africanas y latinas dominaron la escena mundialista. Aunque los torneos ocurran en países europeos o asiáticos, el sonido de la competencia mantiene una esencia tropical.
Según M.A. Avendaño, Shakira consolidó dicha tendencia con “Waka waka”, a pesar de las discusiones sobre el origen de su melodía en versiones caribeñas y africanas anteriores. Para el torneo de 2026, la FIFA ya presenta temas de artistas como Carín León, Daddy Yankee y Tainy. “La selección de artistas de países latinoamericanos confirma que el mercado global prefiere la sonoridad latina para sus eventos de mayor alcance”, indica.
Formación profesional
El desarrollo de producciones de alto nivel como las canciones del Mundial requiere profesionales con formación integral. En UVG se forma a los futuros líderes de la industria mediante la Licenciatura en Composición y Producción Musical. El plan de estudios permite que el estudiante desarrolle creatividad y perfeccione habilidades técnicas de producción de forma simultánea.
Además, los estudiantes acceden al Estudio de Grabación Audiovisual (EGA) para realizar grabaciones de audio, video, mezcla y mastering para producciones musicales, pódcast, entrevistas, locuciones o doblajes.
Los estudiantes realizan prácticas en estudios externos y trabajan en proyectos profesionales reales, lo cual fortalece su portafolio artístico. Con esa formación se les prepara para gestionar también la parte administrativa y legal de sus carreras musicales.
Si te apasiona la creación de sonidos que impacten a las masas y buscas dominar las herramientas tecnológicas del audio profesional, la Licenciatura en Composición y Producción Musical de UVG es para ti. Haz clic en el enlace para conocer más de la carrera.
También te puede interesar
Orquesta en vivo: El arte de musicalizar películas desde el Estudio de Grabación Audiovisual (EGA)
¡Descubre el proceso de componer música con la Licenciatura en Composición y Producción Musical!
Descubre tu pasión en la carrera de Composición y Producción Musical
