Cada temporada de huracanes deja imágenes que se vuelven virales: mapas con nombres propios, trayectorias que cruzan el Caribe y alertas que interrumpen la rutina. Para una generación que creció con datos, gráficos y noticias en tiempo real, surge una pregunta clave: ¿esos eventos siguen un patrón o están cambiando de fondo?
El estudio “Perspectivas de series temporales sobre ciclones tropicales del Atlántico Norte: un estudio de patrones de integración fraccionaria” aborda esa pregunta desde una perspectiva poco común. En lugar de analizar solo décadas recientes, los autores examinan datos anuales desde 1851 hasta 2022, lo que permite observar patrones de largo plazo en tormentas tropicales y huracanes en el Atlántico Norte.
La investigación fue realizada por el Ph.D. Rodrigo Asturias, investigador del Observatorio Económico Sostenible (OES-UVG), y el Dr. Luis Gil-Alana. investigador de las universidades de Navarra (UNAV) y Francisco de Vitoria (UFV). El objetivo fue entender si esos fenómenos metereológicos muestran cambios persistentes a lo largo del tiempo o si responden solo a variaciones de corto plazo. Los resultados aportan pistas importantes para comprender lo que ocurre hoy y lo que podría venir.

Huracán Wilma
Mirar el clima con datos de largo plazo
El análisis se apoya en registros anuales de los fenómenos metereológicos, junto con el número de días en que esos eventos estuvieron activos. La base de datos proviene de fuentes meteorológicas oficiales como el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) y la Base de Datos de Huracanes (HURDAT). Ambas fuentes cubren tanto la era previa a los satélites como el periodo moderno, cuando la observación mejoró de forma notable.
El estudio divide el tiempo en dos grandes etapas: antes y después de 1966. ¿Por qué a partir de ese año? Es porque a partir de 1966 se marca el inicio del monitoreo satelital, que cambió la forma de detectar y registrar tormentas en el océano.
¿Tormentas con “memoria”?
Una de las ideas centrales del trabajo del Ph.D. Asturias es el concepto de persistencia. En términos sencillos una serie con persistencia mantiene la influencia de eventos pasados durante muchos años. En cambio, una serie sin persistencia responde sobre todo a factores recientes.
Los autores usaron una técnica llamada integración fraccional, que permite detectar si los cambios en el tiempo se diluyen rápido o si dejan una huella. Dicho enfoque resulta útil para fenómenos climáticos en los que el pasado puede influir en el futuro de manera acumulativa.

Huracán Idalia visto desde la Estación Espacial Internacional.
Tormentas que crecen con el tiempo
Los resultados muestran un patrón claro. Los días de tormenta presentan señales de persistencia en el largo plazo. Eso indica que los cambios en su frecuencia no desaparecen rápido y tienden a acumularse con los años. Mientras que en el caso de los huracanes, la evidencia apunta a dinámicas más ligadas al corto plazo. Aun así, todas las categorías muestran una tendencia positiva: con el paso del tiempo, su número aumenta.
Ese crecimiento se vuelve más marcado en la era satelital. Desde finales del siglo XX, los datos reflejan un aumento más rápido en la cantidad de tormentas y en los días con actividad ciclónica. Los picos registrados en años como 1996, 2005 o 2020 refuerzan esa señal.
¿Por qué importa entender esas tendencias?

Ph. D. Rodrigo Asturias.
Según Ph.D. Asturias, los resultados no solo sirven para estadísticas. El aumento sostenido en la actividad de tormentas implica mayores riesgos para regiones costeras del Caribe y Centroamérica. Más eventos significan más presión sobre infraestructuras, sistemas de alerta y comunidades que viven cerca del mar. El estudio concluye que las tormentas tropicales muestran un crecimiento sostenido en el tiempo, mientras que los huracanes y los eventos más intensos presentan aumentos claros, aunque con dinámicas distintas.
“Algo importante es que al comprender si un fenómeno tiene persistencia ayuda a mejorar los modelos de predicción. Si las tormentas siguen una tendencia de largo plazo, las estrategias de prevención deben ajustarse con anticipación y no reaccionar solo ante la emergencia inmediata”, Ph. D. Rodrigo Asturias.
Línea de investigación
El estudio formó parte de una tetralogía de estudios que integran la tesis: Integración fraccional en la dinámica climática y energética: un análisis de América Latina y el Caribe, dirigida por el Dr. Gil Alaña. Con dicha tesis obtuvo su Doctorado en Econometría Aplicada en categoría de Doctorado Internacional y con mención sobresaliente Cum Laude por la Universidad de Navarra.
Cada estudio de la serie se centra en un aspecto diferente del cambio climático en Latinoamérica. El primer estudio fue “Emisiones en América Latina, una perspectiva de series temporales basada en la integración racional”.
El segundo fue “Tendencias de las temperaturas en América Latina: una perspectiva de series temporales basada en la integración fraccionaria”. El tercero fue “Integración fraccionaria y demanda energética: un análisis de series de tiempo para América Latina” y se centró en cómo ha cambiado el consumo de energía en América Latina entre 1965 y 2023.
Los estudios de Ph.D. Asturias son resultado de la labor investigativa del OES-UVG en medioambiente, una de las líneas de trabajo de este centro del Instituto de Investigaciones UVG. A través de ello, genera conocimiento para la toma de decisiones informadas en materia de políticas públicas y desarrollo sostenible. Si deseas saber más del OES-UVG, haz clic en el enlace.
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