Mapear para conservar: las áreas de importancia para tiburones y rayas en Guatemala

Mapear para conservar: las áreas de importancia para tiburones y rayas en Guatemala
Por: Dra. Ana Hacohen Domené, investigadora en sistemas marino costeros del Centro de Estudios Ambientales y Biodiversidad (CEAB), y catedrática del Departamento de Biología.

En el mundo marino, los tiburones y las rayas cumplen funciones ecológicas tan importantes como poco visibles. Ayudan a mantener el equilibrio de las cadenas alimenticias, regulan poblaciones de peces y, en muchos casos, son indicadores de la salud de los ecosistemas. Sin embargo, estos antiguos habitantes del océano enfrentan una crisis silenciosa: más de un tercio de las especies de tiburones, rayas y quimeras están en peligro de extinción, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Las principales causas de esta amenaza son la pesca excesiva, la pérdida y degradación de hábitats costeros, la contaminación y el cambio climático. A diferencia de otros grupos de animales marinos, estas especies han sido poco estudiadas y raramente incluidas como prioridad en planes de conservación. Ante esta realidad, surge una herramienta poderosa: el mapeo de las Áreas de Importancia para Tiburones y Rayas, conocidas como ISRA, por sus siglas en inglés.

Las ISRA son zonas del océano que cumplen funciones clave para el ciclo de vida de estas especies: lugares donde se reproducen, se alimentan, descansan o se agrupan. Son como “puntos calientes” de biodiversidad y comportamiento biológico, y su identificación permite a los países protegerlas de forma más efectiva.

Antecedentes

En 2025, un equipo internacional de científicos liderado por el Grupo de Especialistas en Tiburones de la UICN publicó en la revista PLOS ONE el primer mapeo completo de ISRA para el Pacífico Central y Suramericano. Se identificaron 65 zonas prioritarias a lo largo de esta región, que abarca desde México hasta el sur de Chile, incluyendo aguas oceánicas y costeras.

Este estudio no sólo aporta una base científica para la conservación marina, sino que también evidencia un problema urgente: en muchos países, incluyendo Guatemala, existe muy poca información actualizada sobre estas especies. Y sin datos, no es posible proteger lo que no se conoce.

Espacios de biodiversidad

A pesar de estos desafíos, Guatemala logró identificar tres ISRA dentro de su Zona Económica Exclusiva en el Pacífico, además de una candidata y un área de interés potencial. Las áreas ISRA identificadas son:

Cada una de estas zonas tiene características únicas que justifican su inclusión en el proceso. Por ejemplo, Las Lisas–Hawaii ha sido reconocida como un área reproductiva del tiburón zorro ojón (Alopias superciliosus) y del tiburón sedoso (Carcharhinus falciformis), dos especies amenazadas. Tiquisate–Sipacate ha registrado agregaciones de rayas diablo como Mobula munkiana y Mobula thurstoni.

La zona de Champerico es particularmente interesante. En ella se han documentado varias especies de distribución restringida, como la raya chupare del Pacífico (Styracura pacifica), la raya eléctrica (Narcine vermiculatus) y el pez guitarra de banda del Pacífico (Zapteryx xyster). También podría ser una zona de cría para especies como el tiburón martillo común (Sphyrna lewin_i) y el tiburón punta de zapato (Rhizoprionodon longurio), aunque aún se necesita más evidencia para confirmarlo.

Esfuerzo conjunto

Este avance ha sido posible gracias a la articulación entre instituciones académicas guatemaltecas, agencias estatales, organizaciones internacionales y expertos locales, quienes han unido esfuerzos para generar y validar la información necesaria para identificar estas áreas prioritarias.

Este es un logro significativo, producto de la colaboración entre instituciones nacionales y expertos internacionales. En particular, Guatemala ha contado con la participación activa de especialistas del IUCN SSC Shark Specialist Group Home, incluyendo tres miembros del grupo regional de Centroamérica y el Caribe:

Su liderazgo técnico ha sido clave para posicionar a Guatemala en este esfuerzo regional. Han aportado información científica valiosa, fortalecido capacidades locales y conectado la investigación marina con las necesidades de gestión y conservación del país.

Importancia de las ISRA

Estas áreas no son solo puntos en un mapa. Son el equivalente marino de un vivero, una despensa o un corredor migratorio. Perderlas significa cortar etapas vitales en el ciclo de vida de estas especies. Y si desaparecen los tiburones y rayas, también se altera todo el equilibrio del ecosistema marino.

Por otro lado, el reconocimiento de las ISRA en Guatemala representa una oportunidad estratégica para la conservación, no solo de estas especies sino también de los servicios ecosistémicos que ofrecen, como el control de poblaciones o incluso su rol en actividades económicas como el turismo responsable.

Además, las ISRA pueden servir como base para:

  • Diseñar nuevas Áreas Marinas Protegidas (AMP) con criterios ecológicos claros.
  • Apoyar estudios de impacto ambiental más rigurosos.
  • Fortalecer regulaciones pesqueras mediante vedas o zonas de manejo.
  • Contribuir al cumplimiento de compromisos internacionales como el Marco Global de Biodiversidad Kunming-Montreal, que exige proteger el 30% del océano para 2030.

Uno de los logros más importantes de este esfuerzo es haber creado una conexión directa entre la investigación científica y la toma de decisiones. Las ISRA no son propuestas abstractas, sino espacios geográficos concretos con potencial para ser protegidos, manejados y monitoreados.

Desafíos

A pesar del avance que representa haber identificado ISRA en Guatemala, queda mucho por hacer. Entre los retos más urgentes se encuentran:

  • Falta de datos continuos
  • Capacidades técnicas limitadas
  • Escasa articulación institucional
  • Poca visibilidad pública

Las ISRA no son el final del camino, sino el comienzo de una ruta posible para conservar de forma inteligente, estratégica y participativa. En un país con una costa tan rica pero a menudo poco estudiada como Guatemala, contar con estas primeras áreas identificadas es motivo de esperanza y un llamado a la acción.

Para la comunidad científica, representan una hoja de ruta de investigación. Para los tomadores de decisión, una herramienta de gestión. Para los estudiantes, una invitación a involucrarse en la ciencia y conservación marina. Y para toda la sociedad, un recordatorio de que la salud del océano también es nuestra salud.

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Last modified: 22/07/2025

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